
Ya ha pasado casi una semana que no rehabilito mis días con tu presencia,
han transcurrido muchas horas sin iluminar mi rostro con tus sonrisas;
sin lugar a duda esta llegando ese momento en que mi alma entra en desesperación y mi cuerpo profundiza su abstinencia de vos.
Minuto tras minuto inevitablemente te paseas por mis pensamientos y debo admitir que llevas el nombre de mis mayores deseos.
Quizá visto desde afuera, sean exageraciones llevadas al extremo de algo desalentador; pese a eso, aun sigues ocupando gran parte de mi tiempo y por mas que intente un centenar de veces despegarte de mi lado, sigo fracasando en cada intento, porque todavía sigues ahí, merodeando mis rincones, invadiendo mis espacios, fortaleciendo mis dudas e incrementando mis inseguridades.
Por mucho que lo niegue verbalmente, es mas que obvio que las únicas intenciones que tengo son las de volverte a ver y ni hablar de volverte atener; aunque no lo quiera, lo deseo y lo anhelo y desafortunadamente todo eso viaja mas allá de mi alcance.
Tengo bien en claro que ya no quiero tu cariño, pero igual lo sigo esperando, con silencios y licores, pero esperando al fin.
Ya no tengo escapatoria alguna para evitar lo que siento, es demasiado tarde para salvar a mi mente de que no entre en colapso;
Desde este inmenso y humilde lugar estaré aguardando sin esperanza alguna que decidas robarme un beso aunque sea tu ultima palabra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario