26.9.10

Alma en quiebra


No tengo suficientes motivos para emprender mi partida, ni tampoco los tengo para quedarme.
Es extraño saber que te fuiste mientras aun puedo divisarte, a lo lejos, casi diminuta, pero tu caminar es inconfundible porque para mi es un arte.
Te paraste a mis espaldas y no supiste decir adiós, puede que te haya invadido la cobardía o quizá pudo haber sido la inseguridad de no querer hacerlo por completo.
Tu frialdad no enfría mis sentimientos, ni tu alejamiento te quitara de mis sueños.
Si en tu despedida no fui a buscarte, fue porque entendí que quizá este no sea el momento y no porque no moría de ganas de hacerlo.
Con ese último beso, me clavaste en mi mejilla un “ hasta luego”, el cual puede tomar 2 caminos, un “ infinito” o un “ en un tiempo vuelvo”; ende mientras quedaras atrapada en mi recuerdo, por no decir en mi presente, así no te subo tanto el ego.
Te encargaste muy bien de construir algo que hasta parecía verdadero, pero que tonta fui al no ver que ya era demasiado para serlo.
Vos anda, no te preocupes por mí, ya sabes que sin vos puedo seguir, mas vacía, pero puedo.
Ya me encargue de hacer un rejunte de sentimientos y reposarlos en mi mesita de luz, por si algún día decides regresar.
No me llevo muy bien con las palabras que se van con el viento, pero ya ves, no todos somos iguales.
La inseguridad es tu peor sombra y deberías enterarte que no se esfumara por arte de magia, ni con posiones del más allá; quizá la soledad sea un buen remedio, pero no te olvides que es “temporal”.
No te aflijas mi querido amor, que ningún dolor es para siempre y ningún problema dura eternamente; solo hay una cosa que no tiene solución, y se hace llamar “muerte”.
Esta vez no me hare a un lado, no lo dejare pasar por desapercibido, por la simple razón de que no entraste en mi vida en forma de un “malentendido”.
Al entrar, desordenaste mis esquemas, esos que tenia ordenados meticulosamente, y OH! Casualidad, al desequilibrarlos encontré tu nombre.
Tengo bien en claro que para muchos valgo oro y es super halagante, pero me acercaría a la perfección con el solo hecho de tenerte y que ese oro brille en tus ojos; pero decidiste irte, optaste rechazarlo, no dejaste que te ilumine y eso se llama no saber aprovecharlo.
Quedate bien tranquila que no me voy a quedar esperando, al menos eso espero; aunque es mi mente la que escribe porque mi corazón dicta lo contrario.

5.9.10

Bienvenida o despedida.


Mi querida Soledad, he decidido pasar a visitarte nuevamente,debo decir que lo mas probable es que sea para no perder la costumbre, y para continuar con la tradición de mi sombra, esta vez, como la mayoria (por no decir todas) no estoy aquí por merito propio.
Lo dejo en manos del de arriba el temita del destino, vos por las dudas tirame unas sabanas así voy armando la camita.
Soy consiente,no hace falta que lo repitas una y mil veces, de que no podre vivir por siempre a tu resguardo, Soledad.
Todos los años ya transcurridos, intente moverme de tu lado, pero cada vez que me marchaba, al tiempo, sin tener otra opción, emprendía mi regreso.
El porque de mis reiterados regresos no tenían respuesta, hasta que llego esa persona que ilumino mis días, aun queriendo evitarla y un intento fallido de oídos ciegos y miradas sordas, sin mas cura ni remedios; me la choque en MI camino.
Podría haberla esquivado, LO SE; podría haber hecho tantas cosas, y sin embargo me paralice.
"Algo" había en el aire, en el suelo o quizás en sus ojos; vaya uno a saber...
pero ese "algo" hizo que mis sentidos no lo hagas pasar como desapercibido.
Lo peor o mejor de todo es que la situación no se conformo con estancarse en ese instante; parece ser que no le basto ese misterioso encuentro.
Todo era tan manejable, hasta que durmió mi boca con un indescriptible beso; ese que no se sabe de donde viene, no se repite y se siente de una única manera.
Ese que te hace dar cuenta que frente a tus ojos se encuentra la persona que tanto asechaba tus sueños, esa persona que tanto soñabas y esperabas, ESTA AHÍ.
NO logras saber como ni porque, pero tampoco te interesa, porque se supone que se va a disponer de tiempo suficiente para descubrirlo.
El problema radica en que NO todo lo que brilla es ORO;y se pone peor la cosa cuando no se sabe si ESE beso es de BIENVENIDA o de DESPEDIDA.
Si es de bienvenida, procuro entregarle todo lo que soy para lograr la felicidad a su lado y robarle al menos una sonrisa por día para que dicha felicidad sea mutua.
Y si es de despedida, sera un " hasta luego", porque estoy segura que la volveré a ver, mas vieja, mas cansada o allá arriba, pero la volveré a ver; porque yo ya descubrí que es LA persona que quiero a mi lado el resto de mis días.
Puede que tenga que esperar, puede que tenga que sufrir, también puede que duela de sobremanera; pero si todas esas tormentas del camino me llevan de regreso a sus brazos, pues no habrá nada que me detenga.
Por eso Soledad,dejame hacerte un poco mas de compañía; no sabría decirte con exactitud la fecha de mi partida, pero vos mas que nadie sabe CUANTO NECESITO ESOS BESOS.