6.10.15

Bicho de Ciudad



Del amor al odio hay un solo instante, y gracias a eso,
mi equilibrio emocional para con vos es inevitablemente un desastre.
Todo lo que callen mis labios, quedará en un cajón que supongo se desgastará con el correr de los años; Y todo lo que grite mi mirada, quedará supeditado a tu nivel de percepción para intentar traspasar mi alma.
No tengo nada en concreto, nunca tuve nada resuelto, y aun así, el deseo por tu piel, sigue entremedio de un aprieto.
Seguramente esto no llegue a buen puerto, pero tu mirada siempre me apunta hacia el norte; y por alguna inexplicable razón, siempre termino anclando a la orilla de tu encanto.
Quizá seas mi propia marca de adicción, o tan solo un sueño persistente; de más está decir que por poco real que se vea, tu presencia/ausencia me cala hasta los huesos.
Seguramente lo nuestro pertenezca al país de nunca jamás, no juzgo al destino, es mejor sorprenderse que decepcionarse, por eso nunca sabemos lo que nos deparará.
Que moriría por besar tus labios y arroparme en tus brazos es una gran verdad,
Pero al despertar del profundo sueño, me golpea la cruda realidad.
Cada día te odio un poco más,
Cada noche te vuelvo a anhelar.
Nada se parece a lo que siento por ti,
Nadie jamás podrá entender el frenesí que provocas en mí.

5.8.15

Nada tengo claro,
excepto el hecho de que aún
no es temporada para enamorar.

Aunque sea cierto que tus besos se hacen desear,
nada quita que su piel aún he de extrañar.
Cada noche mis sueños la pasan a visitar,
ay del inconsciente
que "enemigo" tan particular.

-Buen día, como estas?
-Hoy tengo ganas de verte
-Por favor, nada de compromisos
-Hay cosas que mejor no aclarar
-Me gustaría volverte a ver
-Tu perfume se quedó sobre mi piel

La histeria de cada día
la ciclotimia de acá y la indecisión de allá,
todo te queda lindo
pero vayamos frenando ahí nomas.

Aún no es temporada para enamorar.


14.7.15

Nada entiendo del amor.

Nada entiendo del amor, ni de sus derivados.
Nada entiendo de quererse a uno mismo,
Y eso he de cambiarlo.

Todos explican las cosas que debo hacer o decir, pero mi sangre no deja de fluir.
Nadie quisiera estar en mi lugar, pues soy demasiado sentimental;
Hoy tengo ganas de brillar, y mañana no me quiero ni asomar.
Cansada de darme la cabeza contra la pared, llego la hora de aprender,
Intentar no cerrarme del todo, pero tampoco dejar que me inciten a caer.
Por las noches ataca el llanto, en las mañanas la soledad,
Durante el transcurso del día una voz que te dice “persevera y triunfaras”.

Otro día me levanto y salgo a la calle, veo gente caminado de la mano,
están felices a punto de que su corazón explote.
Yo me miro al espejo y solo veo a una mujer,
que no puede entablar una relación ni siquiera por un mes.
Soy consciente de mis errores, aunque me cueste cambiarlos,
Por mucho que lo intente, aun no he recibido un hondazo.
De nada sirve equivocarse, si después de tantas caídas ni siquiera intento aprender y levantarme.

Todo siempre esta gris, nunca nada se entiende, y yo me pregunto
Para que dar tantas vueltas si muchas veces la respuesta la tengo enfrente.
Vivir negado de nada servirá, la resignación poco llenara,
Quizá es tiempo de juntar coraje y mezclarme con la humanidad.
Mi mente es frágil, mi corazón ni siquiera sé si esta entero,
Hoy te conocí y me clave en tu mirada,
Mañana me regalaste tu sonrisa, y ahí perdí por goleada.
Todo escapa de mis manos, de un momento para otro, y es eso mismo
Lo que más tarde me va a dejar tirada en un abrir y cerrar de ojos.

Otra vez la misma historia, vuelve el “mea culpa”,
No te hago responsable de mi vulnerabilidad,
pero tampoco es necesaria tu histeria inoportuna.
A vos de nada te sirve, y a mí de a poco me consume.

Nada entiendo del amor, ni de sus derivados.
Nada entiendo de quererse a uno mismo,
Y eso he de cambiarlo.