
La mar estaba completamente serena, la tranquilidad inundaba los dias, con alguna que otra sospecha momentanea pero ninguna fatalista. Hasta que derrepente, de manera inoportuna e inesperada aparecio la desilucion; mis ojos se llenaron de tristezas y mis manos arrojaron un puñado de felicidades futuras a tu lado. Te fuiste tan rapido que mi "Adios" quedo reposado sobre mis labios y mi "Te Quiero" en un cajon. Disimulando lo indisimulable, seguire pateando errores o quiza sean experiencias que me ayuden a crecer, pero al fin y al cabo fueron sentimientos tirados a la basura que aun duelen en algun rincon del alma.

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