
Juro no haber visto la puerta de entrada; y sin embargo, sin un gramo de cordialidad presente, entre igual. No se si me llamaron o si me espantaron, pero por las dudas me acerque sin dudar.
La curiosidad mato al gato, dicen por ahí; pero esta vez lo que se murió fue mi calma, gracias a una revolución de sentidos que autoexigieron los limites de mi alma.
Que manera mas sutil de persuadirme han utilizado; pues sin comerla ni beberla, me toca buscar la puerta de salida para escapar de este mambo.
No creo encontrarme en óptimas condiciones para realizarlo, nimucho menos para intentarlo; yo se que un tesoro con mis fuerzas se fue para algún lado; pero va a transcurrir bastante tiempo antes de dignarme a buscarlo.
Por lo pronto seguiré creyendo en una frustracion sustentada a base de ilusiones y volveré a proyectar mis posibles triunfos con sueños de noche.
Será conveniente ahorrarme las palabras porque pocas ganas tengo de recibir unas cuantas conclusiones insensatas; Quizá agache la mirada y disfrute del silencio,muy mal acompañado de un manojo de recuerdos.
Pensando un puñado de momentos y proyectando pensamientos a futuro,me dirijo siempre a un mismo camino, y por mas que intente cambiarlo, esta vez ni la suerte podrá torcer mi destino.
Regresa la tranquilidad a mis días; al menos tan solo un poco de equilibrio, que aunque no sea todo, por lo menos me alcanze para mantenerme en pie sin necesidad de tener que pedir ayuda a todos esos chismosos.
Si mi desliz tendera a seguir en ese nivel constante; tendré que pensar en algún plan brillante para que logre rescatarme.

No hay comentarios:
Publicar un comentario